El impacto de las migraciones en la sociedad autóctona

La Real Academia Española define las migraciones como el «desplazamiento geográfico de individuos o grupos, generalmente por causas económicas o sociales»[1]. Dentro de ellas podemos diferenciar dos tipos: las humanas y las de animales, pero para efectos del presente trabajo sólo se considerarán las primeras. A su vez, las migraciones humanas presentan dos enfoques: «el de la emigración, desde el punto de vista del lugar o país de donde sale la población; y el de la inmigración, desde el punto de vista del lugar o país a donde llegan los migrantes»[2]. Pero en las migraciones, el moverse de un sitio a otro ̶ desplazamiento físico ̶ no representa el único cambio posible, sino que también implica cambios culturales porque justamente toda cultura es dinámica, por tanto, no está exenta de cambios o influencias externas, esto debido a que el inmigrante llevará consigo toda su costumbre y la compartirá en el sitio donde viva, al igual que se verá influenciado por las costumbres del sitio a donde llegue. Estos desplazamientos geográficos a su vez han ido evolucionando a través del tiempo, pues las actuales migraciones no poseen las mismas características que las que se llevaron a cabo hace cincuenta años atrás, y es por ello que nuevos modelos han surgido dentro del seno de la teoría de migraciones, tales como el trasnacionalismo del cual habla Giulia Sinatti (2001). ¿A qué se refieren estas nuevas características? Con la masificación del uso de las tecnologías de información, en la actualidad existen muchas más probabilidades de que el emigrante pueda estar en contacto con la cultura de su país de origen, es decir, esta persona puede tener lazos significativos con la cultura de su país y con la que corresponde al país donde reside al mismo tiempo. ¿Cuál es la importancia de ello? En la medida que un emigrante esté en un país que no es el propio, necesitará adaptarse a ese nuevo lugar para formar vínculos de comunicación que le ayuden a desenvolverse en él, todo esto a su vez implica un proceso de aculturación de manera inconsciente incluso. Si esta persona se encuentra «sola» en ese otro país, esa cultura que le es ajena tenderá a dominar el escenario y de esta manera opacar su cultura de origen; caso contrario sería si esta persona estuviese rodeada de un grupo más grande que, en un esfuerzo conjunto, mantuviesen más presente aquellas costumbres de origen, o que use medios como el internet también ayudaría a mantener más presente sus raíces. Básicamente, el trasnacionalismo del que habla Sinatti se refiere a la perspectiva que debe adoptarse ahora para el estudio de las migraciones, donde no solamente cabe la situación o área local del emigrante sino también sus lazos con su país de origen, donde ya no se habla de «sitio» sino de «campo». Ahora tomemos dos elementos importantes que ya hemos mencionado, en primer lugar decíamos que la cultura es dinámica y que, por tanto, puede ser influenciada o modificada al tratarse de una continúa construcción, y el otro elemento cuando hablamos de grupos de emigrantes, que a su vez hace que la presencia de la cultura ajena sea más fuerte, de esta unión nace la inmigración como problema al cual se refiere Antonio Morell (2004). El autor realizó un estudio usando las publicaciones de usuarios españoles a través de foros en internet, allí recogió diversos argumentos de la sociedad autóctona que veía que las migraciones en masas representaban un peligro para su identidad, sus puestos de trabajo e incluso el posible aumento de la delincuencia, es por ello que proponían como posible solución al problema que estos emigrantes borraran todo vestigio de su cultura de origen y tomaran para sí la cultura española en un cien por ciento. Para una parte de este grupo de personas resulta inaceptable la diversidad cultural, y aún más que esas culturas no-deseadas pudieran modificar la propia cultura española, viendo de esta manera la cultura como «algo dado e inmutable» y sólo perteneciente a los verdaderos españoles, o dicho en otras palabras, se trata de la supremacía de la cultura española frente a cualquier otra. Morell también hace una distinción en lo que respecta a los tipos de racismos, allí habla de un racismo de la sociedad moderna cuyo motivo es la diferencia de raza, pero para la sociedad posmoderna el racismo nace de la diferencia cultural. En este último caso, no se habla abiertamente de racismo, por el rechazo tan marcado hacia dicha palabra, sino que se habla de una «incompatibilidad cultural», y los casos que entran dentro de esta clasificación son aquellos donde hay, sobre todo, diferencia de religión o que la cultura sea muy distinta a la autóctona. Intentando identificar los conceptos de Sinatti y Morell en la película Malcom X (Spike Lee, 1992), lo primero que podemos apreciar es la insistencia del protagonista en la supremacía del hombre negro por sobre el blanco, y a partir de ello la oposición a cualquier mezcla con la cultura blanca, esto último se evidencia cuando rechaza la ayuda de la chica blanca haciéndole ver que negros y blancos debían estar separados; esto también lo declara en uno de sus discursos. También se ve la intolerancia hacia las ideas distintas, optando por borrarlas asesinando a quien las promovía. Sin embargo, es importante destacar que el racismo más presente en la película es el moderno, es decir el de la diferencia de raza. En lo que respecta a Al otro lado (Fatih Akin, 2007), podemos ver la persecución a Yeter por hablar turco en público y ser prostituta. Básicamente, se le exige ser de una manera específica en Alemania, de la manera «como corresponde» y eso quiere decir hablar en alemán, además de actuar como Alá manda porque si no será castigada. Se trata entonces de comportarse según la norma de la sociedad autóctona, el resto es inaceptable.


Notas

[1]http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=migraci%C3%B3n

[2]http://es.wikipedia.org/wiki/Migraci%C3%B3n

Bibliografía

SINATTI, GIULIA (2001). «Migraciones, transnacionalismo y locus de investigación». Página 91-113. En Nuevos retos del transnacionalismo en el estudio de las migraciones. Ministerio de Asuntos Sociales. España.

MORELL, ANTONIO (2004). «La inmigración como problema: un análisis de las prácticas discursivas de la población autóctona». Papers 74, 2004 páginas 175-201.

LEE, SPYKE (1992). «Malcom X». Estados Unidos: Warner Bros. 202 min.

AKIN, FATIH (2007). «Al otro lado». Alemania: Coproducción con Turquía. 122 min.

Waldylei Yépez

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