Juventud en Éxtasis: Un libro controversial

En el mundo existen libros que logran tocar profundamente al lector, estamos en presencia de uno de ellos. Diversas pueden ser las impresiones que «Juventud en Éxtasis» puede generar. Desde rechazo hasta alabanzas, pero lo que sí es cierto es que casi nadie permanecería inmutable ante él. Carlos Cuauhtémoc Sánchez ha logrado hacer un libro que consigue mezclar lo profano y lo divino, y más de uno pensaría: ¿Cómo se atreve a mezclar a Dios o la Biblia, algo tan puro y transparente, con el sexo que es algo tan «sucio»? Esto representaría un choque o conflicto para el lector religioso que tiene ambos temas a kilómetros de distancia. Pero en verdad, ¿Ambos temas están totalmente separados? Esa respuesta es tan subjetiva, que la «verdad» detrás de ella dependerá de cada lector. Hablemos un poco del lector, que es el principal protagonista, y su aceptación o rechazo hacia lo planteado por el autor. En primera me gustaría mencionar algo, recordando que Carlos habla de los mitos en la sociedad, acerca de lo que considero otro mito: todos los jóvenes manejan el tema del sexo o en ésta época los muchachos saben muchas cosas y ése tema no se queda atrás. Eso de que todos los jóvenes manejan el tema, no es tan así. Existen en el mundo muchos jóvenes para los cuales el tema es un tabú total, ya sea porque sus padres o alguna otra persona jamás les habló de ello, o porque se aislaron cuando amigos o compañeros lo mencionaban, sea por miedo algún adulto o miedo a la religión. Uso la palabra miedo, en vez de respeto, porque lo que existe es la perturbación angustiosa de un posible riesgo que le lleve algún castigo o regaño. Se confunde entonces, el papel de la religión o del adulto en cuestión, se comienza a pensar en que debo alejarme del tema por un supuesto respeto, pero en realidad lo que existe es el miedo a no cumplir las expectativas del otro, más allá de las nuestras. Y existe una confusión de papeles, porque más allá de terceras personas o instituciones, somos seres humanos y necesitamos conocer, aunque sea en teoría, aquellos aspectos o realidades que nos rodean. Podemos negarnos ante un tema, es parte de nuestros privilegios el poder elegir lo que preferimos o no, pero no podremos siempre negar la realidad de la vida, tan sólo podemos postergar enfrentar esas cosas. Carlos Cuauhtémoc Sánchez ha sido, es y será criticado por los muchachos y padres que quieren postergar la presentación de un tema tabú como lo es el sexo, pues para ellos forma parte de las cosas que es mejor no hablarlas, pero realmente ¿Esto debería ser así? ¿Es preferible que los hijos se enteren de la peor manera posible, con tal de evitarme ese instante tan vergonzoso? ¿No se supone que el papel del seno familiar es importante en la educación? ¿O es que eso sólo aplica cuando se es un niño? Respecto a la iglesia y el tema del sexo, es interesante mencionar que un sacerdote franciscano en Polonia publicó un libro cuyo título es: «El sexo que no conoces: para parejas casadas que aman a Dios», lo llaman también El Kama Sutra Católico. Ya puedo escuchar a la gente gritando: ¡Blasfemia! Entonces, más allá del pensamiento inamovible de algunos, más allá del «debe ser así», ¿Qué tan positivo es negarse a la realidad? Para culminar, aunque me gustaría decir mucho más, como crítica al libro: El presentar la información tan explícitamente de «así deben ser las cosas» tan sólo predispone al lector a rechazarlo u oponerse, más sin embargo, yo recomendaría a los jóvenes el leerlo, pues si no tienen alguien que les hable, al menos que lo haga el libro de Carlos Sánchez y su realidad de: «Juventud en Éxtasis».

Waldylei Yépez

2010

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