Preservación Reparadora

Según el Manual de Preservación de Bibliotecas y Archivos del Northeast Document Conservation Center (2000), la preservación reparadora se refiere a medidas reparadoras de preservación, destinadas a corregir el deterioro físico o químico. Ésta requiere mucha mano de obra y, a menudo, profesionales bien capacitados. Por consiguiente, es cara y con frecuencia se ve restringida a partes seleccionadas de la colección total.

En nuestros días, los custodios de recursos documentales que desean prolongar la vida útil de partes de sus colecciones en un futuro indefinido, disponen de escasas opciones. Si se enfrentan a papeles ácidos, pueden desacidificarlos objeto por objeto o enviarlos a una empresa de tratamientos de desacidificación masiva. En todo caso, debe recordarse que la desacidificación masiva no representa un proceso de reforzamiento, ni restaura la flexibilidad o resistencia del papel que ya se muestra severamente quebradizo. Presenta mayor eficacia cuando se aplica a papel ácido relativamente nuevo, antes de que se haya iniciado el proceso de fragilización.

Otra opción consiste en reformatear un documento o libro para capturar la información que contiene, lo que se realiza más a menudo microfilmando o fotocopiando en papel alcalino. También existe un número cada vez más elevado de proyectos modelo que experimentan con la digitalización.

Un punto importante a considerar es que, el encargado de la preservación debe saber lo suficiente como para seleccionar la alternativa correcta de tratamiento; es decir, cuándo un objeto debe fotocopiarse en vez de microfilmarse o cuándo no debe recurrirse al reformateo pues provocaría una pérdida de información.

Los principios de la conservación, según Philip Ward (1986), son los siguientes:

• Aunque el valor relativo de los objetos constituye una consideración legítima, no debe influir en el restaurador. Cada objeto debe recibir el mejor tratamiento posible, lo cual no significa que siempre deban aplicarse los tratamientos más elaborados o de mayor alcance. Las circunstancias pueden justificar diferentes grados de tratamiento, pero cualquiera que sea la extensión del tratamiento, debe ser de la mejor calidad posible.

• El tratamiento debe ser precedido de un examen técnico exhaustivo del objeto y no deberá iniciarse hasta que el restaurador tenga la convicción de tener toda la información requerida por la acción propuesta.

• Los tratamientos deben documentarse de manera completa y objetiva en un informe que pueda ser consultado por futuros investigadores y restauradores.

• La conservación de la estructura del objeto no se limita necesariamente a la de su material original, pues reparaciones o modificaciones de épocas antiguas pueden ser de gran significado histórico. La importancia de dichas alteraciones deberá determinarse de acuerdo con el conservador, tras de un detallado examen e investigación.

• Deben reducirse al mínimo los añadidos de nuevas materias; cualquier material que se agregue al objeto deberá servir al propósito de su conservación.

• Toda intervención debe respetar la integridad del objeto. Este es uno de los criterios más difíciles de aplicar, pues es, por definición, subjetivo.

• En la medida de lo posible, el restaurador debe mantener sus conocimientos técnicos al día.

• El especialista debe ser consciente de sus propias limitaciones. No deberá tomar decisiones que vayan más allá de sus conocimientos ni acometer tareas que superen sus habilidades.

• El científico de la conservación asesora de forma general sobre el mantenimiento de las colecciones, pero debe dejar que sean los restauradores quienes definan los métodos de tratamiento.

• Al trabajar sobre un objeto, el restaurador desarrolla el ciclo de acciones siguiente: examen/ documentación/ diagnostico/tratamiento/ documentación/ mantenimiento-control/documentación.

Waldylei Yépez

REFERENCIAS

Flores, Lisbeth. (Comp.) (2010). Conservación y Restauración de Documentos. Barquisimeto: UPTAEB.

Ogden, Sherelyn (2000). El Manual de Preservación de Bibliotecas y Archivos del Northeast Document Conservation Center. Disponible en: http://www.cncr.cl/611/articles-35513_archivo_01.pdf [Consultado: 11 de marzo de 2016]

Ward, Philip. (1986). La conservación del patrimonio: carrera contra reloj. Estados Unidos: The Getty Conservation Institute.

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