El Desarrollo de Colecciones en las Bibliotecas Universitarias

Con la multiplicación continua de enormes cantidades de información, y el aumento de las demandas y necesidades de los usuarios, el proceso de desarrollo de colecciones en las bibliotecas universitarias se ha hecho un proceso complejo al cual sólo los profesionales capacitados podrían hacerle frente. Pero el estar capacitado no sería el único requisito, también pasaría a ser indispensable que los profesionales de la información deban revisar sus estrategias para formar y orientar sus colecciones, tal como lo expresa María del Carmen Negrete del Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México).
Así pues, ya no basta con aplicar las estrategias tradicionales al desarrollo de colecciones, pues el auge y el aumento en el uso de las Tecnologías de Información han cambiado el panorama, y, por ende, la visión del bibliotecólogo y los profesionales de la información deben ajustarse a los nuevos requerimientos, y también al nuevo perfil de usuario que se vuelve cada vez más exigente en cuanto a la demanda de información.
Considerando que es un hecho que las necesidades de información aumentan con el paso del tiempo, y si se suma a ello el uso de las nuevas tecnologías por parte de la población, estaríamos hablando de un nuevo entorno al cual la biblioteca universitaria debe adaptarse en la medida de sus posibilidades. Por tanto, se hace sumamente necesario que las bibliotecas universitarias cuenten con material digital que pueda ser consultado por medio de un computador, ya sea a través de una consulta web o de una base de datos en red local.
Por supuesto, varios son los factores a considerar en el desarrollo de colecciones. Algunos de estos factores son internos como lo es el objetivo de la organización, el material disponible, las políticas de adquisición y las políticas de acceso. Y a su vez se tienen factores externos como los convenios entre bibliotecas cercanas, el contacto con casas editoriales, entre otras.
Si se toma en cuenta que el uso de dispositivos electrónicos va en aumento, de la mano con el uso del Internet, ¿es conveniente que las bibliotecas universitarias se transformen en bibliotecas meramente digitales? Autores como María del Carmen Negrete apuestan más por las bibliotecas híbridas que por un cambio completo de manera digital. Y es muy acertada esta posición pues las bibliotecas universitarias tienen en su acervo muchos materiales de suma importancia que es necesario consultar de manera presencial, por tanto, ya se asoma la posibilidad de que no todos los materiales podrán estar disponibles digitalmente.
Otro tema que es imprescindible considerar es el de la propiedad y el acceso. Si bien es cierto que la biblioteca puede adquirir, según sea el caso, bibliografías costosas también es cierto que no puede poner un libre acceso a la misma a través de un sitio web, mucho menos digitalizarlos para su posterior descarga. Por supuesto, la biblioteca podría poner a disposición del usuario cierto material con acceso restringido dentro de una red local, pero esto también implica inversión por parte de la biblioteca para adquirir recursos tecnológicos y poder realizar esas consultas. Por otro lado, la biblioteca necesitará invertir también en una plataforma que le permita controlar justamente el acceso a los recursos.
En cuanto a la adquisición de nuevos materiales, es imposible que una misma biblioteca pueda contar con toda la bibliografía sobre todas las áreas del conocimiento, es por ello que la comunicación y convenios entre bibliotecas cercanas resultaría muy beneficioso pues permitiría contar o intercambiar ciertos materiales que en una de las instituciones no tenga tanta demanda, por otros materiales que sí tengan más demanda y que la otra institución pueda prestar sin perjuicio alguno para ella. Este trabajo cooperativo puede ser muy beneficioso para las bibliotecas, siempre y cuando no exista ningún perjuicio para alguna y se tenga una política de préstamo clara para ambas partes.
A modo de conclusión, las tecnologías de información tienen un enorme impacto sobre las bibliotecas universitarias y su actual desarrollo de colecciones, es por ello que tanto los bibliotecólogos como los profesionales de la información deben realizar los cambios necesarios en sus estrategias, y de esta manera podrán formar y orientar mejor sus colecciones para adaptarse a los nuevos cambios que se viven y los que se avecinan. La respuesta no está en transformar la biblioteca tradicional en una biblioteca meramente digital, sino trabajar en la figura de una biblioteca híbrida que no pierda la esencia de ir a consultar presencialmente, pero que tampoco carezca de los recursos tecnológicos que son tan útiles.
Por otro lado, la biblioteca no podrá tener todos los recursos bibliográficos que los usuarios pudieran demandar, pero puede satisfacer algunas demandas de información a través de convenios interbibliotecarios con bibliotecas cercanas, lo que a su vez podría ayudar del mismo modo a esas otras bibliotecas.

Waldylei Yépez

REFERENCIAS

Negrete Gutiérrez, M. (07-1999- jun). El impacto del cambio en el desarrollo de colecciones en bibliotecas universitarias. Scire Vol. 5 (1) (ene-jun.) 55-64. Recuperado de: http://ibersid.eu/ojs/index.php/scire/article/view/1106

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