Ética: La libre elección

¿Qué es la ética? Según la Real Academia Española, esto se refiere a lo que es correcto y conforme a la moral. En consecuencia, la ética profesional se refiere al conjunto de normas morales que rigen la manera en que se debe desenvolver un profesional.

En el campo del periodismo existen una serie de normas enumeradas en los códigos de ética periodística de cada país, y dichos códigos se presentan como una herramienta indispensable para todo periodista, sin embargo, la interrogante aquí es: ¿Estas normas son impuestas? Respecto a esto Javier Darío Restrepo, en El Zumbido y el Moscardón (2004), habla de que la ética es autónoma y no heterónoma, es decir, se adopta por decisión personal y no por imposición como si fuera una ley. De esto se podría concluir que la ética es algo de libre elección.

¿Cuál sería la diferencia entre un periodista con ética y otro sin ésta? Para responder a esta pregunta habría que mencionar los valores que conforman el código de ética, algunos de ellos son: la honestidad, la imparcialidad, el rigor investigativo, la veracidad, la independencia, la tolerancia, la responsabilidad, la valentía, la franqueza, la solidaridad, entre otras. Por tanto, un periodista con ética podría hacer su trabajo con más significación, pues gozaría de una serie de características adicionales que le impulsan a la excelencia. Como el mismo Restrepo lo diría: «El gran periodismo es ético».

Si quisiéramos encontrar un ejemplo de un trabajo periodístico sin ética, aunque algo exagerado, podríamos hablar del relato de Guillermo Blanco llamado El Joder y la Gloria (1997), el cual narra el cómo «se arma» un noticiero en un canal de televisión. Allí encontramos a los personajes que recortan videos sin verlos, hablan de sitios geográficos sin saber dónde están y otra serie de «detalles» que hacen cuestionable la labor periodística que ejercen, pero también en el relato nos encontramos con la «Chopi» quien es una practicante con la idea de hacer las cosas bien, sin embargo, no tiene la libertad de cambiar el cómo se trabaja en aquel sitio, sitio donde sólo importa llenar las secciones de noticias y no la veracidad que exista en ellas.

Hablando de veracidad y de los diversos códigos éticos en el mundo, es importante destacar que en todas estas normas yace una característica en común, es decir, en ellas se concuerda en que la verdad y la defensa de los derechos humanos debe primar para un periodista. En el Código de Ética del Colegio de Periodistas de Chile, en su artículo primero se puede leer lo siguiente:

Primero: Los periodistas están al servicio de la verdad, los principios democráticos y los Derechos Humanos. En su quehacer profesional, el periodista se regirá por la veracidad como principio, entendida como una información responsable de los hechos. El ejercicio del periodismo no propiciará ni dará cabida a discriminaciones ideológicas, religiosas, de clase, raza, género, discapacidad en todas sus formas, ni de ningún otro tipo, que lleven a la ofensa o menoscabo de personas naturales o jurídicas.

Respecto a la verdad, Restrepo expresa que: «La verdad periodística es la exactitud en la versión del hecho diario». Además, también concluye que: «es un deber ético proteger la verdad porque es frágil y porque es un bien de la sociedad».

En definitiva, la ética es una elección personal que no solamente habla de la moral y el correcto proceder, sino que también le da un valor agregado al trabajo periodístico porque se trata de buscar la excelencia y no simplemente algo que logre vender más ejemplares o subir el rating de un noticiero. La ética señala el deber ser, pero es elección del periodista hacer un trabajo excelente o no.

Waldylei Yépez

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